El jueves 7 de mayo de 2026, luego de una reunión con los 32 secretarios de Educación estatales, Mario Delgado, secretario de Educación Pública Federal, anunció que, de manera unánime, se había decidido adelantar el final del ciclo escolar, que, en lugar de concluir el 15 de julio, como se tenía previsto, terminaría el 5 de junio, quitando un mes de clases y otorgando tres meses de vacaciones a los alumnos de educación básica. Asimismo, se programó que los aprendizajes se recuperarían en el siguiente ciclo escolar mediante un período de recuperación extraordinario. Los primeros en distanciarse de esta medida fueron maestros y maestras, que aseguraron nunca se les consultó, también fue rechazada por expertos en educación, padres de familia y asociaciones de todo tipo. Alegaron: a) Era irresponsable anunciarlo cuando los padres de familia ya tenían programadas las vacaciones de sus hijos y no contaban con una red de apoyo que supliera las funciones escolares, o tendrían que e...
La conmemoración de la Guerra Cristera (100 años, ya) no sirvió para acrecentar el conflicto entre la sociedad y el Estado. Tampoco fue un evento que moviera a las masas a tomar las calles o a reivindicar el catolicismo y las razones, estimado lector y lectora, no son que nos encontremos en un momento de debilidad del catolicismo, sino en otro momento de la Iglesia universal, uno que es más esperanzador y luminoso que el que reinaba en 1926. Los constantes ataques y la proliferación de las distintas sectas que han surgido en búsqueda de consuelo, demuestran que la sociedad buscaba cambios en la manera de comunicación de la Iglesia, cuestión que el papa Francisco supo responder con gran inteligencia y compasión. Es a esta renovación a la que obedece, no una desmovilización de la Iglesia católica, siempre beligerante y lista para atrincherarse en sus creencias, sino una cartera de nuevas luchas que la Iglesia decidió emprender y en cuya solución sus fieles están enfrascados. L...