El 15 de septiembre de 2017, luego de un proceso impugnado por varias fuerzas políticas en la entidad, al fin tomó posesión del cargo de Gobernador, Alfredo del Mazo Maza, un miembro más del clan familiar que durante las últimas décadas se ha repartido el poder en el Estado de México, y cuyo signo más importante no ha sido precisamente la efectividad o la honradez. Y es que durante la compaña las propuestas del candidato del PRI, no solo revivieron la contradicción entre una maquinaria populista e ignorante, y las acciones de gobierno; que si se comparan con las promesas que hizo a cada sector, solo podrían calificarse de incoherentes; el hoy gobernador parece encarnar la inmovilidad, el atraso y la falta de ideas. Alfredo del Mazo Maza ha llegado a gobernar un estado fracturado por la pobreza y la delincuencia, en medio de una elección que fue llamada "de estado" por sus adversarios y que no parece prometer grandes cambios, pues Eruviel Avila ...