Desde las primeras aportaciones teóricas de Lepold Von Ranke sobre la historia científica, hasta las concepciones modernas de la Cliometría norteamericana podemos rastrear preocupaciones epistemológicas y metodológicas como: “¡El arte contra la ciencia, la forma contra el fondo!” (Collingwood, 1972), o el debate entre la narrativa tradicional y el texto crítico (Stone, 1986), sin embargo estos y otros tópicos han venido a superarse o por lo menos dejarse de lado, en la construcción de una ciencia que ha sabido ganarse un lugar muy respetado entre las asignaturas escolares. La Historia es una ciencia social, que construye verdades científicas; entendidas como un proceso de ajuste de la identidad de algo material, no pretende crear leyes dogmáticas, sino crear principios mediante actividades humanas, normas de conducta y códigos propios (Moradiellos, 1994). Llegar a una conc...