Ir al contenido principal

Adiós a mi clase de teatro...







Desde 2012 me la he pasado criticando la reforma educativa, por considerarla como bien saben los que han leído mis entradas de los últimos años: punitiva, mal diseñada,  pero sobre todo selectivamente mal aplicada, al grado incluso que los que nos hemos beneficiado -sí queridos lectores en solo un año de que al fin los efectos positivos de la reforma me alcanzarán he avanzado más en mi carrera que en los últimos  diez-  nos sintamos avergonzados de presumir lo que debería ser un orgullo. 




Por la forma en que la reforma se diseño -sin un diagnóstico serio que considerará las condiciones reales de las escuelas y las estructuras educativas que garantizan su operación,  como supervisiones y unidades administrativas que controlan la adscripción de plazas- la reforma apenas empieza a impactar, pero no lo está haciendo como quisiéramos, es decir garantizando a todos los docentes un trato digno y de respeto a sus condiciones laborales.   


Desde hace casi 12 años empece a trabajar en una Secundaria Técnica de la Ciudad de México, en cuanto recibí mi nombramiento acudí a la escuela para conocerla, y llegué como supongo llegan los buenos maestros, con un portafolios lleno de emoción a enseñar lo que siempre ha sido mi pasión: la historia. Sin embargo los arreglos al interior de la escuela propiciaron que en lugar de dar historia durante muchos años, la materia que tuve que enseñar fuera teatro, ya que una maestra ocupaba las horas de historia, ¿error administrativo? ¿organización interna? Una combinación de todo, algunos años di historia, otros teatro, combinándolo con tutoría, una materia llamada Fortalecimiento de las Estrategias de Aprendizaje, poco a poco fui teniendo más horas, y todo parecía estar bien, yo era feliz pensando que servía a mi escuela y a mis alumnos lo mejor posible.




Con los años entendí que algo distinto a lo que yo pensaba ocurría y es que las escuelas están llenas de gente inexperta, con nula preparación pedagógica, y que ocupan espacios debido a mecanismos que contradicen todos los principios de la ética pero que en las costumbres caciquiles que aún plagan el sistema educativo han encontrado su manera de desarrollarse. Desde 2012 muchas plazas se han entregado de manera irregular, sin respetar las listas de prelación, los directores generales no han puesto a concurso las plazas de director ni subdirector, ocultándolas para garantizar su poder, en fin  las anomalías son innumerables y si bien han representado una disminución del poder sindical -que no su fin- las que no se han tocado son las inercias que la propia secretaria ha creado, y bueno para clarificar un poco lo dicho hasta aquí compartiré con ustedes mi caso particular. 



En 2015 luego de un proceso complejo, logré concluir el tortuoso proceso de la Evaluación del Desempeño docente -en entradas posteriores haré una síntesis del calvario que esa primera evaluación resultó. Diez profesores en total se evaluaron en mi escuela, y aunque todos salimos con un resultado bueno, no recibimos nada del proceso de evaluación, más que la tranquilidad de que el desorganizado proceso que vivimos había terminado y que nuestra plaza de base se conservaría cuatro años más.

Fue en agosto de 2017 cuando las sorpresas  e inconsistencias llegaron, primero me llamaron para ofrecerme un incremento de horas como premio de la evaluación que había realizado hacía dos años, obviamente acepté. Lo que ha pasado desde entonces es que desde las unidades administrativas más altas se ha decidido acomodarme finalmente en mi perfil.   

Entre esos cambios al fin llegó un profesor de Artes a la escuela, y al fin daré solo Historia. 




He de confesar que no he podido sino sentirme feliz de que al final, sin que yo lo pidiera, sin que tuviera que ofrecer algo a cambio, sin favores de por medio, mi trabajo ha sido reconocido y he logrado lo que solo algunos consiguen en 20 años de servicio, un incremento de horas y la regularización de su situación laboral.  

No sé que otros cambios me esperan, pues contrariamente a lo que anuncia Aurelio Nuño, falta mucho para que la reforma educativa signifique la libertad de los maestros, y pocas cosas me hacen indicar que el cambio será rápido.

Por ahora debo despedirme de mi clase y mis alumnos para ir a buscar mis sueños.  




Muchas cosas han pasado en 10 años, y cómo buen maestro de teatro vendí sueños de todo tipo, por ejemplo un alumno quería quedar bien con la que más tarde se convirtió en su esposa y me pidió que le enseñará una coreografía durante los recesos  para poder sorprender a la que era su novia y convertirse en la pareja principal. 

Busque que muchos alumnos supieran que podían lograr cosas diferentes, darles pequeños triunfos para demostrarles todas las virtudes que siempre vi en ellos, y que pudieran aferrarse a esa hermosa sensación del aplauso de aquellos que nos quieren cuando las cosas se pusieran difíciles.  No siempre lo logré, pero ahí estuvo mi intensión. 













Comentarios

Entradas populares de este blog

RESEÑA HISTÓRICA DE UNA ESCUELA SECUNDARIA: LA URSS VISTA DESDE DENTRO

Escuela Secundaria Diurna 135 “Unión de Republicas Socialistas Soviéticas”. RESEÑA HISTÓRICA La Escuela Secundaria 135 empezó a funcionar a partir de 1970, siendo uno de sus primeros directores el Profr. José Romero Galitzia, a lo largo de éstos 35 años de trabajo interrumpido han desfilado por nuestra institución los Directores  Juan Pérez Márquez, Carlos Terraza Anduaga, Juan Bosco Pina Brito, Francisco Díaz Márquez y a partir de la gestión del profesor Díaz Márquez  se asignó  un director para cada turno; quedando en el matutino el profesor antes mencionado y en el vespertino el profesor Antelmo Licona Nieto, actual director del plantel.   Durante los primeros años se trabajó con una población escolar de 800 alumnos, con el paso de los años y la creación de nuevas escuelas la demanda fue menor,  en la década de los 70 recordaremos que los padres de familia se quedaban a dormir para conseguir un lugar a sus hijos y el día del examen era una jorn...

¿QUÉ ESTÁ PASANDO EN ECATEPEC? UN RETRATO DEL BICENTENARIO

José María Morelos y Pavón es uno de los héroes más importantes de la independencia de México, fue fusilado en Ecatepec el 22 de diciembre de 1815. En la que fuera una casa de descanso de los virreyes españoles que se albergaban ahí para descansar antes de entrar a la Ciudad de México Morelos tuvo su ultima morada.  En el Porfiriato para festejar el primer centenario de la independencia se coloco esta estatua, de  aquel que no pidió otro honor que ser llamado "Siervo de la Nación".  Desde entonces es un lugar que atrae a varios políticos para honrar su memoria.  Hoy comienzan los festejos de algo polémico por sí mismo, el Bicentenario de la Independencia de México, es curiosa la reacción que este hecho puede provocar,  desde preguntas sobre  la pertinencia de festejar con todo el derroche que se ha anunciado hasta la  importancia de explicar los orígenes de nuestra dependencia económica.  En lo que hoy quisiera centrarme es ...

Desalojo en la Escuela Normal Superior

Ninguna historia contada por los protagonistas es totalmente cierta, pero aquí va un relato con el que crecí, y justo ahora,  que todas las  ideologías del magisterio  se derrumban  no puedo apartar de mi memoria. ¿Qué significa para usted amable lector el tener una casa? Me atrevo a decir que llamar a un pedazo de tierra como hogar, por más humilde que este sea, es para cualquier mexicano algo muy importante, al grado que ha sido una demanda de todas nuestras grandes revoluciones sociales y se  ha reconocido como un derecho. Para nosotros las ceremonias también son muy importantes y nos gusta fijar la existencia de una institución a  la teatralidad de sus rituales, aunque eso muchas veces impliqué entramados  burocráticos que nos absorben la vida.   Imagino por ejemplo el escándalo que se daría en todos los niveles,  si el hermoso edificio que alberga a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, de pronto tuviera que ser desaloj...