Para nadie es un secreto que la Academia Mexicana es elitista y jerarquizada. En algunos sectores, los rasgos de pertenencia a los grupos con mayor prestigio obedecen a reglas incomprensibles en los tiempos modernos, en los que supuestamente la meritocracia es, o debería ser, una categoría dominante. En esos grupos se depende del parentesco —que garantiza cierta obediencia y respeto por valores e intereses formados políticamente a través de compromisos que tienen su historia—, pero sobre todo de la lealtad al grupo en el que se es recibido. Todo esto ha sido naturalizado y revelado sin mayor empacho por académicos como Antonio Lazcano, quienes pueden ser de derecha, centro o izquierda, o bien personas sin definición clara que escriben desde sí mismas, como decía Octavio Paz. Lo cierto es que estos grupos, sorpresivamente, se han unido a uno de los bandos más tradicionales del país en la vieja pelea por los libros de texto. Lo han hecho por razones aparentemente distintas, pero que con...
“Los perdedores, como los autodidactas, poseen siempre conocimientos más amplios que los triunfadores. El placer de la erudición está reservado a quienes no alcanzan el éxito.” — Umberto Eco, El País , 1980 Las representaciones de la docencia en el cine, la televisión y las series de streaming han cambiado notablemente en los últimos años. La idealización del maestro como un ser dispuesto a todo —incluso a renunciar a cualquier aspiración personal— con tal de que sus alumnos superen las condiciones adversas de su entorno y alcancen sus metas, ha cedido su lugar a una visión más realista que lo muestra como un profesional incansable que intenta hacer lo mejor posible, aunque muchas veces no lo logre. Y es que, estimado lector, hoy todo es muy distinto a lo que era hace algunos años. Circulan videos de docentes agredidos y humillados por estudiantes que parecen incontrolables. Estas escenas encubren formas de violencia que no podemos comprender sin reconocer que son apenas versiones ate...